La democracia secuestrada

La democracia secuestradaMiguel Jara septiembre 26, 2012
La imagen del día de ayer no fue sólo una, por ejemplo la del manifestante detenido y agarrado por siete policías, la de la chica apretujada por otros cuatro o la de una policía entrenada para aporrear específicamente las rodillas de jóvenes desarmadas. La imagen de ayer tiene dos caras como las monedas. Por una, la ya […]
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25S y el poder de la desobediencia civil pacífica

25S y el poder de la desobediencia civil pacíficaUna crónica de la resistencia frente al Congreso en Neptuno

Miércoles 26 de septiembre de 2012

Ésta es una crónica de una de las múltiples historias que se vivieron el pasado 25S en la plaza Neptuno, en concreto en una de las primeras líneas frente a las vallas del Congreso desde las 18h hasta casi las 22h. Al contrario de las crónicas que están contando muchos de los medios de comunicación, ésta habla de cómo una multitud resistió y se cuidó colectivamente durante horas frente a las unidades de antidisturbios que «protegían» el Congreso mediante actuaciones brutales y desproporcionadas.

Todo empieza poco antes de las 18h, cuando un gran grupo de gente, agrupando a personas que veníamos de diferentes ciudades avanzamos hacia la plaza Neptuno, llegando hasta justo detrás de las vallas que impedían el acceso a la calle del Congreso. La policía se sitúa detrás de las vallas, con policías a caballo en primera linea en actitud intimidante. Actitud festiva y muchísima energía. Carteles, frisbees, gritos, risas. La protesta transcurre normalmente hasta poco antes de las 19h. La secuencia que podemos ver desde donde estamos es la siguiente. Poco a poco, vienen más policías a primera línea y se ponen los cascos. Un chico joven lanza una botella pequeña de cerveza al otro lado de la valla para ser inmediatamente abroncado por los manifestantes que estaban alrededor. La situación es de calma hasta que se empiezan a acercar más policías al lado derecho de la valla. Vemos que, tal vez como reacción, tal vez como provocación, hay gente que empieza a mover y levantar la primera linea de vallas. No sabemos si son manifestantes, infiltrados, o las dos cosas. La policía sale, da porrazos y empieza a cargar.

Tras un primer amago de avalancha, la gente se retrocede con más orden. La policía sigue pegando y cargando. Empezamos a gritar «al suelo, al suelo», «todos sentados». Y sentándonos conseguimos detener la carga. Aún así, la policía ha ganado terreno y ha ocupado una línea de unos 25 metros desde las vallas, dividiendo a la primera línea de manifestantes en dos. Nosotros estamos en el lado izquierdo, donde la gente sigue sentada. Una nueva carga poco tiempo después, sin que haya ninguna provocación. Pero la gente ya sabe que sentándose está segura, y la carga se detiene.

En media hora hemos aprendido una lección valiosísisma. Si nos sentamos todos, si la gente no corre, si aguantamos, la policía no puede cargar. Si no tenemos miedo estamos seguras. Si no nos levantamos las personas de atrás pueden ver lo que pasa y no se ponen nerviosas. Somos muchas y no tenemos miedo. Tenemos el poder. Formamos un núcleo de unas 200-300 personas sentadas en primera linea del lado izquierdo. Ya no nos echan. Esto también ha permitido que un grupo de gente con cámaras (periodistas o no) se sintiera seguro dentro de nuestro grupo, lo que ha permitido que estuviéramos protegidas de ataques gratuitos por parte de la policía. Hemos conseguido que la acción fuera lo que queríamos. Esto no es una manifestación más, es una acción de desobediencia civil rodeando el congreso, y se nota en la actitud de la gente. No nos van a echar. El congreso está ahí enfrente pero nos sentimos como si ya lo hubiéramos ocupado.

Por desgracia, en el lado derecho de la valla las cosas no van también. La gente sigue de pie, y en un momento dado empieza a haber provocaciones. Vemos como se lanzan algunos objetos y la policía carga por ese lado de forma desproporcionada. Vemos a policías correr con bocachas, cargando y disparando pelotas de goma contra la multitud que empieza a correr. Algo va mal, la policía empieza a tener espacio para correr, cargar y disparar. Se empiezan a confiar y las cargas cada vez son más salvajes. Hay gente que intenta defenderse como puede, tiran botellas, corren, se retiran, vuelven… pero esto no parece disuadir a la policía sino que aprovechan esto para ir ganando cada vez más terreno. Disparan y cargan aprovechando los grandes espacios libres que dejan las avalanchas de gente que provocan las cargas.

En nuestro lado, seguimos resistiendo en el suelo. La consigna es que si nos sentamos estamos a salvo. La policía no puede cargar si estamos en el suelo. Como mucho puede pegar a la primera línea, pero no tenemos miedo porque sabemos que nos estamos cuidando los unos a los otros. Las cargas nos rodean casi totalmente, pero hemos formado una zona segura, y seguimos aguantando en primera línea frente a las vallas. Aguantamos así durante bastante rato. Pero la policía ya ha conseguido lo que quería. Una parte de la gente ha entrado a su juego lanzando piedras, huyendo y volviendo de nuevo. La estupidez estratégica de alguna de la gente que queda llega hasta el nivel de resguardarse detrás de la gente sentada después de lanzar objetos a la policía. Cada vez hay más policía a nuestro alrededor y empezamos a ser menos. Amagos de carga. E incluso personas provocando a la policía en frente de nuestro grupo. Son casi las 22h, y nos damos cuenta de que ya no tiene sentido quedarse allí. La policía empieza a presionar desde las vallas, y nos levantamos y vamos retrocediendo ordenadamente.

Todo ha acabado, pero hemos cumplido nuestro objetivo. Hemos resistido frente al congreso de forma pacífica durante todo el tiempo. Hemos parado todas las cargas y las provocaciones de la policía permaneciendo sentados. Hemos creado una zona segura en la que todo el mundo podía estar sin exponerse a la violencia indiscriminada que ha dominado durante las últimas horas de la protesta. Desgraciadamente, la policía ha roto el cerco desde el otro lado, consiguiendo rodearnos en los últimos momentos. Pero sobre todo, hemos descubierto que juntos no tenemos miedo.

Fuente: http://www.antimilitaristas.org/spip.php?article5204

 

Vilassar de Mar no tiene lugar para que crezca la semilla de la esperanza.

Vilassar de Mar no tiene lugar para que crezca la semilla de la esperanza.

Ir a: http://unmardesensibilidadquimicamultiple.wordpress.com/2012/09/26/vilassar-de-mar-no-tiene-lugar-para-que-crezca-la-semilla-de-la-esperanza/

 

Este blog está de acuerdo con el post-denuncia que se hace de la dejadez y menosprecio a los afectados por químicos tóxicos industriales.

La especie humana en peligro de extinción

peligro de extinción espermatozoidesPublicado por Miguel Jara el 2 de septiembre de 2012

Un interesante video para el domingo sobre cómo la especie humana está en peligro de extinción por el uso de productos químicos tóxicos de manera cotidiana. La cantidad y calidad del semen de los hombres ha bajado mucho +info

El herbicida RoundUp de Monsanto perjudica la fertilidad masculina

“herbicida” de Monsanto, conocido como RoundupEn un inquietante estudio publicado el mes pasado (Dic. 2011) en la Revista de Toxicología in Vitro, los investigadores encontraron que el popular “herbicida” de Monsanto, conocido como Roundup, que ha sido vinculado a más de 25 efectos adversos para la salud, también es capaz de interferir y/o dañar el sistema reproductivo masculino.

Los investigadores probaron el Roundup, un herbicida a base de glifosato, en células testiculares de ratas maduras en un rango de concentración entre 1 y 10.000 ppm, al que calificaron como “el rango de un poco de orina humana y el de los niveles en el medio ambiente en la agricultura”. Encontraron que en el plazo de 1 a 48 horas de exposición al Roundup las células testiculares resultaron estar dañadas o muertas.

Lo que es más preocupante aún, es que incluso con el supuesto “no tóxico” de concentración de 1 ppm de Roundup, o el glifosato en sí mismo, se observó una disminución en un 35% de las concentraciones de testosterona.

Tenga en cuenta que 1 ppm de Roundup es una concentración infinitesimal. Agua destilada, como punto de referencia, contiene entre 5-10 ppm de sólidos disueltos. ¿Cómo puede una pequeña concentración de Roundup/glifosato causar una profunda ruptura de la actividad biológica en células de los testículos?. El fenómeno se conoce como disrupción endocrina.

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que interfieren con la “síntesis, secreción, transporte, acción de unión, o la eliminación de las hormonas naturales del cuerpo que son responsables del desarrollo, el comportamiento, la fertilidad, y el mantenimiento de la homeostasis (el metabolismo celular normal)”, y es capaz de interferir con la salud hormonal, incluso en concentraciones mínimas. Mientras que una mayor concentración de Roundup puede resultar la muerte celular inmediata, una mucho más baja puede alterar la expresión hormonal y genética de esa célula, tal vez tomando el camino hacia una disfunción patológica, o incluso el cáncer.

En última instancia, el problema con Roundup/glifosato y la disrupción endocrina no es simplemente teórico. La mayoría de nosotros en el mundo industrializado ya estamos siendo expuestos a concentraciones significativas en nuestro aire, lluvia, agua potable y alimentos. La exposición a herbicidas es sólo una forma de precipitación a partir de lo que es quizás en ejemplo de la más grande experimentación humana en masa que se haya realizado nunca: la cooptación del sistema mundial de producción de alimentos de primera necesidad de las empresas químicas y de biotecnología. No dimos nuestro consentimiento para este experimento, ni tampoco fuimos plenamente informados de lo que podría pasarnos. Sólo a través de la sensibilización, seremos capaces de cambiar el rumbo en contra de la química y el incesante asalto biológico contra la salud representados por empresas como Monsanto y Dow AgroScience.

Traducción: elnuevodespertar
Fuente: activistpost.com

Fuente: http://elnuevodespertar.wordpress.com/2012/01/05/el-herbicida-roundup-de-monsanto-perjudica-la-fertilidad-masculina/

 

Eliminación del programa Carne Cruda de Radio 3

Una pérdida importante para la democracia.

Eliminación del programa Carne Cruda de Radio 3“SE HA VUELTO A LA LÓGICA DE QUE LAS REGLAS LAS IMPONE EL DUEÑO DEL BALÓN”

Carne Cruda Realidad

A raíz de la eliminación del programa Carne Cruda de Radio 3, el periodista Jacobo Rivero critica que la emisora pública opte por una línea aséptica y plana.

JACOBO RIVERO

MARTES 4 DE SEPTIEMBRE DE 2012.  NÚMERO 180

Tomás Fernando Flores, nuevo director de Radio 3 tras los últimos cambios en RTVE, justificaba el cese del programa Carne Crudaseñalando que se producía porque “ni cabe en Radio 3 ni se corresponde con el rigor necesario en una emisión pública”, además de señalar que el programa que dirigía Javier Gallego es, en su opinión, “sensacionalista” y propio de una “radio pirata”.

En una época en que desgraciadamente las opiniones cuentan más que los argumentos, la confirmación de algo que parecía previsible en los últimos tiempos es un jarro de agua fría a los oyentes de Radio 3, por más que alguien quiera pensar que los damnificados son sólo aquellos que gustan de las Radios Piratas. Emisiones que por cierto, tienen la virtud de estar realizadas por lo general por amantes voluntariosos dela radio. Un formato en recesión en estos tiempos de monopolios comunicativos.

En 1977 Las Ediciones de La Piqueta publicaba un pequeño libro tituladoDe qué va el rock macarra, escrito por Diego A. Manrique. En el texto, el conocido ’crítico musical’ señalaba que “las formas que mejor representan la experiencia de vida urbana de un altísimo porcentaje de los jóvenes son aquellas que acentúan los elementos tradicionales del rock: volumen, ritmo pesado, agresividad, tensión, impacto, rebelión, sexo, desafío, identificación entre músicos y público…”

En la misma colección publicaba en esos años Jesús Ordovás un libro titulado El Rrollo. Dos autores que seguro muchos oyentes echarán en falta en la actual Radio3, atacada por las derivas hacia el predominio de las músicas del mundo, entendidas estas desde un concepto amplio del término y no sólo desde su acepción discutible como estilo; el buenismohumanitario a golpe de susurro y retórica bienintencionada; o la cadencia plomiza de los locutores recargados en su propia sabiduría, con escasa chispa en su oratoria e incapacidad para transmitir. Poco queda de aquella Radio 3 que enganchó con el público a golpe de calidad musical y personalidad propia no hace tanto.

En pleno Siglo XXI se cierre un programa como Carne Cruda que precisamente retornaba a esas características. Milton Mezzrow, músico de jazz que complementaba su virtuosismo tocando el clarinete con oficios como contrabandista y “traficante de la mejor marihuana de Harlem”, señalaba en 1927 lo aburrido que sería “para cualquier músico con alma permanecer sentado en la cadena de montaje de una sinfónica. […] En el diccionario de cualquier músico de jazz, sinfonía significa esclavitud. El jazz y la libertad son sinónimos”.

La sinfonía ahora debe ser el “rigor necesario en una emisión pública”, y la actitud de Javier Gallego un reproche frente a los que pretenden que vivamos en sociedades de marionetas que se mantengan con mayor o menor gracia en la cadena de montaje. En la nueva RTVE ya no hay margen para el periodismo de voz propia, aquello fue un espejismo democrático efímero. Se ha regresado a la lógica de que las reglas las impone el dueño del balón. Desdichado tiempo en el que las expresiones disonantes se quieren limitar a un buzón de voz. Por mucha indignación que haya, nunca habrá respuestas, habla chucho que no te escucho. Las opciones que nos quedan las barruntó Lou Reed enPerfect Day: “damos de comer a los animales del zoo. Después una película y luego a casa”. Terrible paisaje.

Me queda la duda de si el “sensacionalismo” se refiera a la música o al mensaje del locutor. Igual es que, utilizando las teorías de Manrique hace 35 años, ya no es el momento ni del “impacto” musical ni mucho menos de la “identificación entre músicos y público”, cualidad que había logrado Javier Crudo en estos tres años en las ondas de Radio3. Y es que Carne Cruda se realizaba desde la calidad técnica y la independencia. Poco mérito en una sociedad narcotizada a golpe de radio fórmulas y mediocridad informativa. La determinación de los oyentes para apoyar el programa en redes sociales y a pie de calle es una muestra de que lo que se pierde es mucho para una parte de la población. Algo que casa mal cuando el “interés público” es que todos podamos ver el fútbol y cantar los goles cuando lo diga el locutor.

Otra avión que se marcha a no sabemos dónde. Siempre nos quedará París.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Carne-Cruda-Realidad.html